
D2 Así se denomina el Departamento de Informaciones de la Policía de la Provincia de Formosa.
¿A que se dedican?. Aparentemente son una especie de policía ideológica, que recopila información sobre personas y grupos no afines al régimen de Insfran.
Pero a este "grupo de tareas", todo el mundo los reconoce por la calle -Mirá, esos son de informaciones- te dice la gente común en la calle. Así que a partir de que son tan evidentes, no pueden ser una policía secreta, como lo era la Gestapo, porque todo el mundo saben quienes son.
Estos personajes, llegaron a un nivel de tal ridiculéz, que ponen gente a espiar, en reuniones de clubes de voley, de veteranos de futbol.
La anécdota que casi me produjo un derrame cerebral fué, cuando una vez se reunió una especie de consejo de colegios católicos de formosa, y entre monjas, curas , hombres y mujeres laicos, aparecieron policías de la D2, para espiar.
Las monjas del Colegio Santa Isabel indignadas, al sentirse incomodas, los invitaron a retirarse, y se retiraron, no sin antes dejar en el lugar como una especie de "meada de perro", con sus gestos militares patoteriles.
Nunca me olvide de esa anécdota, y la traigo a colación, porque estos mercenarios pagados por nosotros mismos de los que nos cobran en los impuestos, son una verguenza para la civilidad.
Deberían, en razón de que aparte de ser policías, son servidores públicos, comportarse civilizadamente, como por ejemplo los de CEPOL, que son los policias que caminan las calles.
Pero parece que todavía funcionan como los hicieron en el año 76, como una mafia organizada, menos mal que por lo menos no secuestran gente como en esa época.
Fueron los que por ejemplo, vestidos de civil, metieron preso a un periodista hace pocos días.
Y fueron , los que por ejemplo, la semana pasada, los mandaron a "espiar", y tocaron el timbre.
A lo mejor pensando que gozan de total impunidad.
Fueron después de la marcha del día jueves pasado, al Superior Tribunal de Justicia a solicitar una copia de la nota presentada por la intersindical, para realizar sus tareas de espionaje, y las autoridades judiciales los sacaron cagando aceite.
Gracias a Dios.
Un modus operandi que lleva años, pero que cuando sale a la luz, de esta forma grosera, y gracias a que otros funcionarios si respetan la ley, provoca asco.
Estos señores, que deberían resguardarnos de los delincuentes, tienen técnicas similares o peores, al crimen organizado, con un jefe, y utilizando medios del estado para espiar, y quien sabe que otros actos reprobables.
No solo deberían echarlos de la fuerza, sino que deberían estar en la cárcel, pero como siempre digo, eso ya es mucho pedir.
Nobleza obliga, un reconocimiento al funcionario judicial, que echó a esta lacra mafiosa, y otro reconocimiento al periodista de la columna entre gallos y medianoche del diario la mañana, que lo publicó.
Con periodistas y funcionarios de esta estirpe, vale la pena tener esperanzas
Leonardo Fernandez Acosta.
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