
Hace bastantes años tuve que tomar el colectivo que me traería desde el Barrio Juan Manuel de Rosas, donde tenía una novia, hasta el centro, en plena siesta.
Resignado leía una revista vieja, a sabiendas de que esperaría por lo menos una hora recostado sobre el poste bicolor característico de las paradas en esa época.
Como ese era el final del recorrido, los colectivos giraban y descansaban algo así como 15 minutos, para volver a iniciar la ruta. Así que no solo era la hora de espera, sino había que adicionarle los quince minutos de descanso del chófer.
Finalmente después de la "amansadora" debajo del sol, el colectivero después de descansar, puso el bondi en movimiento. Sin embargo pasó por enfrente de la parada, y no frenó. Como le grite, y a esa hora de la siesta el silencio era de cementerio, el chofer frenó a los cincuenta metros.
Al llegar a la puerta del colectivo, le reclamé al chofer (el cuál era un monstruo de dos metros). Y me respondió -Subite, paga el boleto, y callate porque te cago a patadas-
Habia otro sujeto sospechoso de la misma contextura amenazante, cebandole terere, y ante la amenaza, de terminar con la cachiporra de golpear las gomas, en el craneo, opte por obedecer.
Pero la cosa no terminó ahí. Como en una pelicula de terror, nadie mas subía al colectivo, y los dos orangutanes, se pasaron los 20 minutos que duro el viaje, insultandome y riendose a costas de mis nervios.
-Valiente pero no boludo- me dije, dejando mi orgullo despedazado el el piso del cole.
Cuando bajé del colectivo, sentí uno de los alivios mas grandes de mi vida, sin embargo presenté notas en la empresa, en el diario, etc. En esa época no había defensa al consumidor, pero !oh casualidad¡, los resultados hubieran sido los mismos que hoy.La nada...
Esto fue publicado en el diario la mañana...
Chofer de colectivo, a los gritos
con los pasajeros por las monedas
El conductor de una línea del transporte protagonizó un llamativo caso de furia cuando increpó duramente a los pasajeros para que paguen el boleto con cambio en monedas y continuó con expresiones irónicas al respecto durante gran parte del viaje.
Esto ocurrió el lunes por la siesta, cuando un chofer de la Línea 25 que se hizo cargo del volante con el cambio de turno pidió a unas personas que subieron que abonen el boleto con $ 1,30 y que, como nadie le daba las monedas de 10 centavos, iba a comenzar a cobrar directamente $ 1,50 “para que aprendan a buscar monedas”.
“Jódanse (sic) y después vayan a reclamar a quién quieran; después de todo, son ustedes los que quieren viajar”, dijo el chofer a los gritos, ante el asombro de los pasajeros. “No soy yo el que tiene que buscar las monedas, eso es trabajo de ustedes”, agregó.
El momento de malhumor no terminó allí, porque posterior a esto continuó quejándose por la falta de dinero chico e insistiendo con aumentar por su cuenta el boleto si no se pagaba el monto exacto, algo que repetía en ciertos instantes.
“Subió una señora y le dijo: ‘¿sabe que vamos a aumentar a $ 1,50?’ y la mujer no entendía nada”, contó a La Mañana un pasajero que estuvo en esa unidad en aquel momento.
Los usuarios dijeron que “no estaría nada mal un poco de educación o que la empresa Ciudad de Formosa controle a quienes la representan, que por cierto no lo hacen muy bien”.
Los vehículos cambiaron. Ahora son mas nuevos, también tienen aire acondicionado, pero no lo prenden nunca.
Aparentemente tienen pautada una frecuencia de un coche cada 15 minutos, pero pasan cada media en horas pico. Los fines de semana que Dios te ayude.
Llevan y traen a la gente como vacas en un camión jaula. Aumentaron el pasaje.
Ahora también te patotean algunos desubicados.
Bien...Vamos bien...Les dedico una canción
LA CANDONGA DE LOS COLECTIVEROS (Les luthiers)
Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber
No se puede yo lo siento
ni bajarse ni subir
Con el coche en movimiento
no me gusta transigir
Salvo cuando son ancianos
los que quieren descender
Que se larguen si son sanos
no me pienso detener
Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber
Plata, chica, no me queda
cuando tengo que cobrar
o me pagan con monedas
o se bajan, que embromar
Eso si ante la afrenta
de pagarme con diez mil
en monedas de cincuenta
doy el vuelto muy gentil
Semos los coletiveros, que cumplimos nuestro deber
Corro siempre, nunca aflojo
con coraje y con valor
Si el semaforo esta en rojo
acelero sin temor
Pero no me olvido el freno
yendo a gran velocidad
Con el colectivo lleno
que porrazos de verdad
Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber
Cuando llueve, a la vereda
me aproximo servicial,
salpicando con la rueda
al que espera ¡soy genial
Si el asfalto esta mojado
paro lejos del cordon,
nunca falta el apurado
que se ligue el tropezon
Semos los colectiveros, que cumplimos nuestro deber.
Leonardo Fernandez Acosta.
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