jueves, 7 de enero de 2010

VULNERABILIDAD Y EXCLUSION



En la última década, y sobre todo en la región Nordeste el mercado laboral se ha transformado, y ha variado cuantitativamente, en referencia a que ha aumentado el desempleo, pero también ha variado cualitativamente, puesto que creció el subempleo, y se agravó el deterioro de la calidad de empleo.

Los procesos antes señalados (que en todos los casos suponen un crecimiento de situaciones de vulnerabilidad y exclusión) han afectado en mayor medida a determinados colectivos sociales, entre ellos son los jóvenes quienes constituyen uno de los grupos etarios más desfavorecidos.

La actual situación del mercado de trabajo excluye a estos, de la posibilidad de obtener un empleo, mientras que, quienes logran hacerlo se insertan, en la mayor parte de los casos, en ocupaciones precarias.

Pero en realidad el interés es reflejar datos estadísticos, con lo que sucede en la cotidianeidad de todos los días. Y específicamente filtrar a un marco teórico, solamente a los profesionales médicos, que tienen diez años en promedio de recibidos y ejerciendo la profesión. Dejando en esta columna por el momento, los jóvenes que no consiguen trabajo por otras variables vinculadas a desigualdades sociales en relación con el nivel educativo que poseen, los recursos económicos de los hogares de los que provienen, el capital cultural y social adquirido y también según el sexo.

Aun cuando las políticas públicas insuficientes, incentivan al joven a formarse profesionalmente, nos encontramos con situaciones como la que pasamos a relatar, que desnuda, como las estadísticas pueden reflejarse en la realidad de la gente común y corriente.

Pero vayamos primero a las estadísticas. De los profesionales médicos, que se recibieron después de haber estudiado un promedio de 8 años de carrera, con diez años de ejercicio de la profesión, 50 % es residente y 50% trabaja, con una calidad ocupacional restringida, como asalariados no efectivos.

Según las estadísticas, los médicos sienten mayor satisfacción laboral en el sector publico, que en el sector privado por la proximidad con su experiencia formativa y con la estructura normativa que poseen, a diferencia del sector privado sujeto a la flexibilización laboral y a las reglas del mercado, y es en este preciso momento , donde vemos, como premisas fríamente matemáticas han variado, demostrando precisamente como se va deteriorando la calidad laboral del profesional medico.

Hoy en la realidad, los profesionales médicos en la Provincia de Formosa, ya no sienten ninguna satisfacción en el sector público, ni en el sector privado.
Muchos tienen contratos precarios, y deben pagar el Monotributo (que aumento 100%) que obviamente sale de sus magros haberes.

Sumado a esto, en los primeros días de este mes, A.M.R.A., el sindicato de los médicos, denuncio la grave precarización de las condiciones laborales de los médicos en Formosa, y dijo además que les “chafaron” las guardias que tienen un atraso de 60 días.

El Dr. Nuncio Toscano, Secretario General de A.M.R.A. denuncio “Tras una ATRASO de más de 60 días para cobrar las MAGRAS GUARDIAS ($ 230.- x 24 hs), INCONMENSURABLE fué la SORPRESA e INDIGNACIÓN de los MÉDICOS al constatar que habían sufrido “una PODA” que en muchos casos superaban el 50 %. La razón, el veto de la ministra de Economía Inés Lotto de Vecchietti ante “el INFLADÍSIMO PRESUPUESTO” presentado por el Mº de Desarrollo Humano, que en esta oportunidad SUPERÓ los $ 4.000.000.- y de la cual apenas la tercera parte se usa para PAGAR a los MÉDICOS y ENFERMERAS que REALMENTE realizan “las Guardias Activas”.
Se pregunto además “¿Dónde esta el resto de esta millonaria suma?”.

Y este mismo contexto en el diario “La mañana” en el día de ayer (06/01/10), en la sección “carta de lectores”, la señora Cristina Palla con D.N.I. 13.479.724 denunciaba:

Abandono de persona en el Hospital de Niños

… Mi nieta de 12 años asistió de urgencia al centro de salud del barrio Eva Perón por un fuerte dolor abdominal, y el médico de turno dijo que no era nada y ordenó un simple calmante. A las 24 horas, mi nieta debió regresar en peor estado que el día anterior. Por suerte, la atendió otro médico que -luego de un breve diagnóstico- sospechó que se trataba de una apendicitis muy avanzada. La derivó al hospital para su rápido tratamiento. La sorpresa fue que no había médicos de guardia en el nosocomio, porque, según afirmaban los trabajadores del lugar, no les pagaban las guardias.
…Realmente me indignó tanto cómo jugaban con la vida de mi nieta y con otras cinco familias más que estaban en la misma situación que nosotros. Primero, los enfermos no son los culpables de que no se les pague a los médicos, sino el Estado; segundo, los médicos no pueden abandonar vidas humanas que dependen de ellos. Hicieron un juramento para salvar vidas, no para abandonarlas; si no cobran, tienen sus gremios o sindicatos para que peleen por sus derechos…
… De todos modos, el mayor responsable de todo esto es usted, señor Gobernador. No puede ser que miles de formoseños que ya fuimos condenados a la pobreza por voluntad del Gobierno, ahora encima tengamos que padecer la falta de atención y la indiferencia en hospitales de cuarta, porque -la verdad- de otra manera no se lo puede calificar. El problema es que no tenemos plata para ir a una clínica, porque el sueldo que usted nos paga apenas nos alcanza para comer. O el problema es que no somos amigos del poder para que hagan una llamada y entonces nos deriven al Alta Complejidad, donde -según dicen- la atención es eficiente y adecuada…


Ya los fríos números estadísticos, se transforman en personas sufriendo, en una y otra situacion.

¿Estaremos esperando un numero estadístico mas?.

¿Un muerto por abandono de persona?.

Leonardo Fernandez Acosta.

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