La siguiente, es una carta escrita por un empresario formoseño, que hace meses sufre la extorsión del gremio camioneros. Entre ayer(07/Marzo) y hoy, volvió a agravarse la situación, porque el sindicato “antojadizamente”, pretende que el empresario desista de la parte judicial, y acceda a todos sus pedidos. Pero estas son sus propias palabras…
Soy Ángel Gómez, un pequeño empresario que lucha día a día con todas las dificultades que todos conocemos muy bien y a pesar de todo apuesto a seguir en mi actividad invirtiendo o endeudándonos para intentar hacer crecer nuestro negocio o simplemente subsistir, manteniendo los puestos de trabajo y creando nuevos, con todo el stress que ello implica en nuestra querida provincia y en nuestro querido país.
El 11 de enero sufrí, al igual que mi hermano Darío Gómez, un feroz atropello a nuestros derechos, derecho a ejercer nuestra actividad, derecho a disponer de nuestros bienes, sin contar amenazas de todo tipo.
Todo esto simplemente porque un grupo de pseudo representantes de los trabajadores denominados " Sindicato de Camioneros", que para nada les importa los trabajadores, solo buscan llevar agua a su molino, es decir mas afiliados a su gremio y a su obra social, lo que conlleva mas dinero para sus arcas y mas poder.
Afiliados que provienen de otros sindicatos, en mi caso el de comercio, legalmente constituido y que respetan los convenios colectivos de trabajo celebrados entre estos y nuestra Cámara de Comercio.
Utilizando sistemáticamente métodos violentos, como lo denuncio ante el defensor del pueblo el presidente de la Cámara de Pequeña y Mediana Empresa hace unos días, el amedrentamiento a través de amenazas a empleados y a titulares de empresas, bloqueo de entrada y salida de locales. De esta manera consiguieron y siguen consiguiendo acuerdos que por las vías normales y legales no podrían; claro, es fácil para ellos negociar con un revolver en la cabeza de la otra parte ( en sentido metafórico, aclaro).
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Hay muchos ejemplos de este accionar violento, destrucción de vehículos de algunas empresas, lesión a empleados como el caso de un chofer de Cáceres y el caso mas conocido el camión del distribuidor de Arcor que fue incendiado, hecho este ultimo que los hizo permanecer calmos un tiempo, pero es evidente que ahora volvieron y con mas fuerza, en el mes de enero ya bloquearon tres firmas, la mía, la de mi hermano y hace unos días un deposito de Carrefour, en febrero una sucursal de la Red Megatone, parecen no tener limites.
En mi caso después de tres días de un brutal bloqueo, firmamos un acuerdo en la subsecretaria de trabajo, en el que accedí a todas sus exigencias excepto el encuadre convencional y la respectiva escala salarial y nos comprometíamos a que un juzgado laboral dirima que convenio colectivo a aplicar, hoy transcurridos apenas dos meses vuelvo a sufrir un bloqueo a mi comercio.
EXIGIENDOME AHORA QUE DESISTA DE LA PARTE JUDICIAL Y QUE ACCEDA "VOLUNTARIAMENTE A TODOS SUS PEDIDOS".
N. de la R.: El empresario recurre a los medios, porque se encuentra totalmente indefenso, y dialogando con este cronista, se puede sentir su impotencia, y el temor de que si estas personas siguen teniéndolo de “rehén”, su empresa pueda ir a la quiebra, después de haber trabajado toda la vida.
Leonardo Fernández Acosta.
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