
Es admirable corroborar día a día, como aún sin renovar el contenido del blog, las visitas se mantienen en un promedio de gente, a la que asumo, les interesa saber que pasa por la cabeza alienada de un servidor.
El blog es como una “plantita”, que por periodos es regada intensamente, y por otros, solo se mantiene con la humedad ambiente, creada mágicamente por las visitas anónimas, que escudriñan a ver si ya hay nuevo para leer.
Pero hablemos del tema que nos toca de cerca y que es ni mas ni menos que el aumento de las asignaciones familiares, por parte del estado nacional. Nos referimos a las asignaciones universales por hijo que pasaron de 180 pesos a 220 pesos.
El monto, aunque positivo se encuentra todavía por debajo de lo que necesita una persona para eventualmente sostener los gastos de un hijo, que según estimaciones y a cálculos corrientes, considerando la inflación, ya supera los 330 pesos.
Esto sumado al incremento de los haberes de los jubilados, esta bueno, y ayuda aunque no alcanza.
Toda esta cuestión nos sirve como base para encarar sin mas dilaciones, uno de los interrogantes que crispa la cabeza de cada uno de los empleados públicos provinciales, que no entiende ¿Dónde esta la justicia social de pagar en la Provincia, como asignaciones para hijos, la ridícula suma de 45 pesos?.
Si 220 pesos no alcanzan, el 20% de 220 pesos, mucho menos. Entonces es, en este punto de inflexión, donde termina la fantasía de este modelo de “equidad, de reparto de la riqueza, de justicia social”, y empieza el calvario de la gente que debe tener dos o mas trabajos para poder mandar sus hijos, a las innumerables escuelas 0 km., estandartes de la “apabullante” obra pública, que aunque se inauguren cada media hora no logran detener el deterioro del sistema educativo.
Quedan como “chirolitas” sin ventrílocuo, los funcionarios oficialistas hablando en contra del modelo “neoliberal”. Gritando su “zurdera” conveniente y viviendo “la vida loca” como el mas derechoso de los gorilas.
Y es que han quedado atrapados en su mentira. Porque el “mensaje” contrasta con sus “efectos”, y el “receptor” se vuelve contra el “mensaje”.
Porque “la única verdad es la realidad” Celebre frase peronista, suena como una “vuvusela” que aturde, pronunciada por funcionarios que han violado toda dicotomía ideológica, que inundan sus reforzadas estructuras lingüísticas de términos marxistas, y transcurren sus días en la opulencia del consumismo exacerbado, sin que se les mueva un pelo.
Mansiones, camionetas, empresas, etc, todas de funcionarios, son la muestra obscena de este modelo de contradicción y conflicto, un modelo del nuevo hombre formoseño, en donde el nuevo hombre formoseño esta totalmente excluido.
Es casi imposible que la matriz epistemológica y política del modelo se transforme milagrosamente. Entonces la pregunta del millón termina siendo siempre algo muy simple…
¿Hasta cuando los formoseños seguiremos siendo ciudadanos de segunda en la Argentina?.
Leonardo Fernández Acosta.-
No hay comentarios:
Publicar un comentario